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Macumba, brujería africana y brasileña

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El término “Macumba” se utiliza para hacer referencia a los cultos sincréticos (culto que combina elementos de diversas religiones) con una alta influencia de ocultismo, espiritismo y de la religión cristiana. Estos cultos tienen su origen en el continente africano, y en la mezcla de las creencias y tradiciones de los aborígenes americanos y del cristianismo europeo.

Con la llegada de los esclavos africanos a tierras americanas, se generaron diversas mezclas de religiones, rituales y cultos, entre las que podemos mencionar las abarcadas por lo que hoy se denomina Macumba.

Se cree que la palabra “Macumba” significa tambor, uno de los instrumentos que los africanos utilizan en sus rituales. Aunque otros opinan que se refiere al nombre de una deidad de África Central, y otros creen que significa “magia”.

Actualmente se denomina “Macumba” a toda acción de santos padres, curanderos, brujos y a todo individuo que trabaja con ls espíritus o fuerzas del más allá.
El Macumba en territorio brasileño y latinoamericano, abarca las prácticas de santería y vudú, o el culto que se rinde a las deidades africanas mediante la magia y la posesión del espíritu.

En sí, Macumba no es una religión. Es el término que se emplea para referirse a los dos primordiales cultos de magia en Brasil: Candomblé y Umbanda. Aunque en ocasiones el Macumba también se utiliza para referirse a la magia negra, en realidad este culto se denomina Quimbanda.

Los cultos afro-brasileños son rituales de posesión. Durante la ceremonia los seguidores son poseídos o incorporados por espíritus sobrenaturales llamados “orishas”, pretos velhos, caboclos, entre otras entidades pertenecientes al culto. Estas posesiones se hacen evidentes debido al trance en el que se sumergen los médium durante la ceremonia.

El temor a los rituales, magia y brujería

A inicios del siglo XX el gobierno de Brasil comenzó a perseguir a toda aquella persona que practicara el Macumba. Cualquier acción que involucrase la magia o la brujería fue prohibida por Ley y reprimida completamente.
Ritual Macumba
Aunque la Primera Constitución de Brasil proclamaba la libertad de credo y religión, en 1890 se dicta una Ley para prohibir toda práctica de “espiritismo, brujería y sus sortilegios”.
Para 1942 aparece una nueva Ley que condena a los denominados “brujos”, pero se limitaba a aquellos practicantes de la magia negra o maligna.

Los rituales de macumba suelen incluir sacrificios de animales, derrames sutiles de sangre y trances profundos. También se tocan tambores, se canta y se danza para generar un trance colectivo entre los presentes, quienes usualmente no recuerdan lo sucedido.

Actualmente, especialistas en estos ritos comprenden que las personas que gobernaban en Brasil en esa época, demostraban su temor al poder de estas prácticas, emitiendo leyes que las prohibían.

El Candomblé, culto a los orishas

Los principales dioses en el candomblé son Iemanjá, Oggún y Xango. En este culto, los santos de la religión católica representan a los orishas. De hecho, Jesús también está representado y es conocido como Oxalá. La palabra Candomblé, significa ‘danza en honor de los dioses’.
Altar Candomblé
Fue en 1830 en la ciudad de Salvador, Bahía – Brasil, cuando se estableció el primer centro de candomblé. Este centro fue fundado por tres mujeres africanas, esclavas para ese entonces, quienes se adjudicaron el rol de sacerdotes, función que estaba reservada para los hombres. Estas tres sacerdotisas fueron conocidas como “las madres de los santos” y estuvieron a cargo de la formación de otras mujeres llamadas “las hijas de los santos”. En la actualidad los hombres practican el candomblé más desde el aspecto político que desde el espiritual.
Durante las ceremonias de este culto se invocan a las deidades, se realizan plegarias, se hacen ofrendas y se llevan a acabo las posesiones de los médium por parte de los orishas.

Mientras más poderoso sea el orisha, por ejemplo deidades como Oggún o Xango, más fuerte e intensa será la posesión.

En las creencia y tradiciones afro-brasileñas es de suma importancia curar el espíritu. Es por ello que los practicantes del candomblé aseguran que una gran cura se lleva a cabo cuando un individuo se vuelve uno solo con su orisha, durante el ritual de iniciación.

Los practicantes del candomblé creen fervientemente que cada individuo posee su propio orisha que se encarga de controlar su destino y brindar protección.

La principal deidad femenina de este culto es Iemanjá (semejante a la virgen María), la diosa de las aguas. En nombre de esta diosa se realiza una de las más grandes celebraciones en Brasil. La festividad tiene lugar cada primer día del año (primero de enero) en las hermosas playas del país suramericano.
Fiesta de Iemanja
La ceremonia es un poco informal, y algunas personas ingresan en el mar durante el crepúsculo. Por otro lado, algunas sacerdotisas o madres de santos, purifican y ordenan a nuevas sacerdotisas, para lo que también encienden velas.
Con la puesta del sol, las personas decoran botes pequeños de madera con velas flores y la figura de los santos. Estos barcos son liberados al mar a medianoche. En caso de que un barco se hunda, Iemanjá acepta lo que sus hijos le ofrendaron y les promete ayuda y guía durante el nuevo año.

Umbanda, la comunicación con espíritus

Este culto se origina del budismo y el hinduismo, con agregados de creencias africanas. Se piensa que el término “Umbanda” proviene del sánscrito aun-gandha, que se traduce como “el principio divino”.
En el umbanda existe un dios supremo al que se conoce con tres nombres: Zambí, Obatalá y Olorum. También existen seres intermedios entre la divinidad suprema y el hombre, que se conocen como orishas o espíritus superiores.
Altar Umbanda
La esencia de este culto es que la comunicación con los espíritus es posible, y además es necesaria para poder curar el espíritu de los practicantes. Adicionalmente, en el umbanda es de gran importancia aceptar la reencarnaciones tempranas de las personas.
Los umbandistas evitan el contacto directo con los dioses (orishas), ya que esto sería muy intenso para cualquier mortal. Por lo tanto, utilizan la mediación de sus ancestros quienes se encargan de establecer la comunicación con las deidades.

En el umbanda se cree que los espíritus se mantienen vivos en un eterno viaje a mundos diferentes, y en algunos casos reencarnan en un cuerpo físico.

Una ceremonia umbandista inicia con el llamado al “exus” o fuerza perteneciente a la naturaleza y mensajera de los dioses, para que les brinde protección contra el mal. Seguidamente los padres o las madres (sacerdotes y sacerdotisas) de los santos son incorporados o poseídos, e invitan a los allí reunidos a recibir a los espíritus y a los ángeles guardianes.

Cuando un médium recibe a un guía espiritual, su mente y la del espíritu son transportadas a otros planos de la conciencia.

Generalmente, los espíritus o guías espirituales son ancestros de origen africano, nativos americanos o un niño. Uno de los guías más populares de origen brasileño es el “preto velho” (negro viejo), y la “preta velha” (negra vieja) quien representa a toda la sabiduría de las viejas esclavas.
Los encargados de recibir o ser poseídos por los espíritus desempeñan las funciones de posesor, y realizan danzas medicinales girando al ritmo de los tambores y cánticos, mientras fuman pipas o cigarros.
Los practicantes del umbanda creen que la cura del cuerpo solo puede ser obtenida si se cura el espíritu. Y esto se logra al abrir la puerta a la guía de un espíritu mediante el trance. Los espíritus poseen un cuerpo ingresando por la cabeza del individuo, y perciben el cuerpo físico por medio del “tercer ojo” localizado en medio de la frente.

Quimbanda o magia negra

Para los seguidores del quimbanda, también conocido como cuimbanda, los espíritus malignos de la naturaleza son indispensables en la magia negra.

Macumba - Altar de Quimbanda

Al igual que en el candomblé y en el umbanda, los quimbandistas hacen uso de las fuerzas de la naturaleza para comunicarse con los Dioses, pero acuden a aquellas catalogadas como las que mejor manejan los trucos y son expertas en brujería y hechicería.

En este tipo de magia negra suele emplearse una fotografía de la persona a la que se quiere hacer daño. Es por ello que las personas en Brasil son celosas con respecto a sus fotografías.

En el quimbanda el “rey Exu” usualmente se identifica con Lucifer en colaboración con Astarot y Belcebú, conocido como “Exu Mor” y “Exu de las Encrucijadas”. En este culto el Exu de los Caminos Cerrados infunde el máximo temor entre los brasileños. Si las plegarias a esta entidad tienen éxito, las víctimas pueden perder el amor, el trabajo, la familia, e incluso puede darse el caso de que pierdan la vida. Esto es lo que puede ocurrir al encontrar todos “los caminos cerrados”, a menos que reciban tratamiento de la magia blanca de los orishas.